Café

El control de calidad de café se inicia desde el campo, con la cosecha (coger las cerezas maduras y sanas, por separado las cerezas dañadas). Dentro de los factores principales que influyen la calidad de café es el beneficio húmedo (Recepción, clasificación, despulpado, fermentación, lavado, oreado, secado, y clasificación, para el almacenaje) determina la calidad final del producto, acompañado del manejo de abono orgánico, conservación de suelos, podas, sombra y de control de plagas.

La calidad de café se demuestra a través de la trazabilidad desde el origen hacia el consumidor libre de fermentos y defectos. Se tiene que secar el café encima de pisos de cemento, tarimas, parihuelas. No se debe de secar el café directamente en el suelo o encima de plástico porque se contaminaría su café orgánico. “Si queremos vender mejor tenemos que trabajar mejor si la calidad está mal, hay que aceptar el precio que nos ofrecen. En cambio, cuando la calidad está bien, se puede negociar.”1